Consulta tu ruta con un profesional sanitario
La Organización Mundial de la Salud recomienda informarse sobre salud en los viajes antes de salir. Un profesional cualificado puede valorar tus antecedentes de salud junto con los destinos y las actividades previstos.
Lleva un esquema sencillo de la ruta a la consulta: fechas, lugares donde dormirás, actividades al aire libre y cualquier destino a mayor altitud. Menciona inquietudes como un vuelo largo o el acceso a tu atención habitual. Utiliza esa conversación para entender tus propias necesidades; la medicación o el plan de vacunación de otro viajero pueden no ser adecuados para ti.
Prepara los documentos y la conservación de tus medicamentos
Las normas sobre medicamentos pueden variar entre países. Antes de viajar, consulta los medicamentos recetados con tu profesional sanitario y con la autoridad china correspondiente, incluidos los documentos o las restricciones aplicables.
Haz una lista con los nombres de los medicamentos y las instrucciones de conservación o de horarios facilitadas por tu profesional sanitario. Comprueba cómo encajan estas necesidades con los traslados largos y los cambios de hotel. Si necesitas refrigeración u otra disposición especial, obtén una respuesta clara para el viaje concreto, sin suponer que todos los vehículos o habitaciones pueden ofrecerla.
Lee lo que cubre realmente tu seguro
Revisa las condiciones de la póliza para los países, fechas y actividades de tu itinerario. Pregunta a la aseguradora cómo afectan a la cobertura una condición de salud preexistente, un cambio de planes o una actividad al aire libre concreta. Comprueba el procedimiento para solicitar asistencia y autorizar un tratamiento.
Guarda sin conexión el número de póliza y el contacto de asistencia, y compártelos con un acompañante si lo consideras apropiado. Saber a quién contactar y qué documentos conservar es más útil que llevar una póliza que no has leído.
Describe con claridad las necesidades de movilidad y alimentación
Sustituye expresiones generales como “caminatas fáciles” por detalles: cuánto tiempo puedes caminar cómodamente, si las escaleras te resultan difíciles y si necesitas descansos regulares sentado. Pregunta por los terrenos, los accesos y los traslados de los lugares que más quieres visitar.
En cuanto a la comida, distingue una preferencia de una alergia u otra necesidad médica. Cuando sea necesario, prepara una explicación breve y traducida con precisión. Las posibilidades deben comprobarse para el establecimiento concreto; una descripción en el itinerario no confirma por sí sola que puedan atenderse todos los requisitos.
Distingue la ayuda urgente de un cambio de viaje
En una emergencia médica inmediata en China continental, llama al 120 para solicitar una ambulancia. Si existe una barrera lingüística, pide a alguien cercano que ayude a comunicar tu ubicación y la situación. Sigue las instrucciones de los servicios de emergencia.
Para un retraso en la recogida o un cambio de visitas, utiliza el contacto acordado para esa reserva. Distínguelo del teléfono de asistencia de la aseguradora y de los servicios de emergencia. Tu hoja de contactos debe indicar quién se ocupa de cada tipo de problema, para que una urgencia no quede esperando en una conversación rutinaria de mensajes.
Lleva una ficha breve de información personal
- Tu nombre, contacto de emergencia e idioma preferido.
- Información de salud o alergias relevante que decidas compartir.
- Información sobre medicamentos facilitada por tu profesional sanitario.
- Datos del seguro y contacto de asistencia.
- Dirección del alojamiento actual y contacto de viaje acordado.
Guarda la ficha de forma segura e indica a un acompañante dónde está. Actualiza el alojamiento al cambiar de ciudad. Conserva un registro de cualquier atención recibida durante el viaje para poder facilitar información precisa cuando la necesites después.
Información oficial
Verificado el 3 de octubre de 2026


